
La apostasía se castiga con la muerte en Irán, en Sudán, en Mauritania, mientras que en Pakistán se pierde la tutela de los hijos y el derecho de sucesión hereditaria de los propios familiares musulmanes. Si vais a un país musulmán no bromeéis con el tema, que no tiene gracia.
Los más tolerantes (sobre todo proselitistas que viven en occidente y conversos provenientes del cristanismo) insisten en que el Corán no lo dice expresamente y suelen citar los versículos:
No hay coacción en la religión. (2: 256).
…quien elija extraviarse, se extravía sólo en detrimento propio; y tú no tienes poder para determinar su destino.( 39: 41).
Exhórtales, pues, [Oh Profeta]; tu tarea es únicamente exhortar: no puedes obligarles [a creer]. (88: 21-22).
… quien quiera, que crea, y quien quiera, que la rechace (la verdad)”. (18: 29).
Tú no puedes obligarles en absoluto [a creer]. Aún así, advierte, por medio de este Corán, a todo aquel que tema Mi advertencia. (50: 45)
Y si tu Señor quisiera creerían todos los que están en la tierra. ¿Acaso puedes tú obligar a los hombres a que sean creyentes? Ningún alma puede creer si no es con permiso de Alá. (10: 99-100)
Al-Nakha’i y Al-Thawri’ establecieron que el apostata debe ser invitado de nuevo al islam, pero jamás forzado ni condenado a muerte. También el jurista andalusí al-Walid al-Baji afirmó: “la apostasía es un pecado que no trae consigo ningún hadd (castigo)”.
La postura contraria y mayoritaria se basa en:
Ciertamente, a aquellos que llegan a creer y luego niegan la verdad, y de nuevo creen, y de nuevo niegan la verdad, para luego obstinarse en su rechazo de la verdad Alá no les perdonará, ni les guiará a un camino. Anuncia a tales hipócritas que les aguarda un castigo doloroso. (4: 137-138)
Lo del castigo doloroso es comprensible para quien se pone tan pesado.
(…) no se les mitigará el sufrimiento, ni les será dado esperar. Salvo aquellos que después se arrepientan y se enmienden, pues, ciertamente, Dios es indulgente, dispensador de gracia. (3: 86-90)
De nuevo el sufrimiento. Aquí los más tolerantes interpretan que implícitamente indica que deben ser perdonada su vida (de lo contrario es difícil arrepentirse), pero también puede referirse a los apóstatas más veloces.
Además, los defensores de la pena de muerte citan dos hadices (dichos del profeta):
No es lícito la sangre de un musulmán, salvo en uno de estos tres casos: el casado que comete adulterio, vida por vida, y aquel que abandona su religión y se enfrenta a la Comunidad.
El otro hadiz, un tanto confuso, cuenta como Alí (primo y yerno del profeta y padre espiritual de chiísmo) hizo quemar a algunos zanadiqa’, término que es sinónimo de ridda, o quizá de magia peligrosa para la comunidad. Las noticias de este hecho llegaron a ibn ‘Abbas, quien dijo: “Si yo hubiera estado en su lugar, no los habría quemado, pues el Mensajero de Alá nos prohibió hacerlo diciendo: ‘No castiguéis a nadie con el castigo de Alá (el fuego)’. Yo los habría hecho matar, de acuerdo con el dicho del Profeta: ‘a quien cambie de religión, matadlo”.
El meollo de la discusión gira en torno a si es el fuego el mejor castigo por apostasía o si es mejor la decapitación. Es una cuestión de gustos; la decapitación es más humanitaria, pero la hoguera tiene un qué sé yo…
(Mi agradecimiento a Al Arqam, docta musulmana que me ha proporcionado las citas).
12 Agosto 2009 a las 10:37 pm
Gracias por la bienvenida,
El Islam en tanto tradición es una mentira, una creación humana para dominar al otro en todos los sentidos.
Islam no es más que someter tu voluntad a Allah, que no es más que dejar de sentirte centro y señor de lo que te rodea y de ti mismo y aceptar que tu poder es limitado e incluso ridículo. Evidentemente no todos podemos llegar a ser musulmanes.
El dogmatismo que a día de hoy impera dentro de la comunidad musulmana es ajeno al mensaje que trajo Muhammad. Sé que me dirás que eso no es lo que se ve y oye, pero ese es el Islam que elegí como opción de vida y en el único que creo y apruebo.
Hay una cosa que tengo muy clara y es que no se elige ser musulmán; por ello muchos musulmanes que dicen serlo son ajenos a lo que en esencia significa.
Comentas sobre Arabia Saudí y su conservación de la Sunnah y te diré que, efectivamente, son guardianes de una tradición, pero muy alejada a lo que en su día significó el mensaje de Muhammad; lo que impera hoy día es una tradición hecha a medida de unos pocos para su propio beneficio, que adormece al pueblo hasta extremos insospechados. Que Allah los guíe.
Sobre la Sharíah te pasaré unos documentos para que leas detenidamente; tan solo te diré que esa “supuesta” Ley Divina tiene mucho de humano y de control.
P.D. La web ha estado estropeada unos días, pero ya funciona. Si quieres te paso lo que te he comentado por privado.
Un saludo
29 Julio 2009 a las 11:06 pm
Esa que llamas “postura mayoritaria” (que no niego que lo sea) no es la correcta ¿o lo que indique la mayoría es condición de certeza?
De todos modos, y a pesar de tus intentos por demostrar que el Corán defiende o acepta la pena de muerte al que reniega de sus creencias, no lo has conseguido al 100%.
En 4:137-138 se lee “Anuncia” y no “ejecuta”; evidentemente no es lo mismo y como ya te he comentado por otros lares el Qorán es una advertencia, no una imposición.
Y en 3:86-90 es que has hecho un remix cortando de aquí y poniendo de allá, pero aún así se observa (a quien quiere observar, de eso ya no es culpable nadie, ni siquiera el Islam) que implica el sufrimiento no en lo que hoy tenemos como vida, sino en lo que llegará (o no, según las creencias).
Lo de los hadithes me hace especial gracia porque no has puesto la explicación que de ellos te di ( es curioso ¿no?).
El primero de ellos no hace referencia a la apostasía en sí, es decir, al hecho de dejar de creer en lo que previamente creías, sino en el hecho de que te coloques frente al otro con intención de acabar con él (una guerra abierta, vamos). En este caso ¿qué debemos hacer? ¿poner la otra mejilla?
El segundo de ellos se considera extrañísimo porque cualquier musulmán debería saber que el fuego no debe usarse para “matar” a nadie ni a nada, y no es muy lógico que se haya usado en la época que dice este hadith.
DE todos modos, te puedo asegurar que, como bien dices, no debe jugarse con ello en según qué país; pero estas prácticas NO se basan en el Coran ni la Sunnah de Muhammad, sino en el mantenimiento del poder de una minoría. Evidentemente es más fácil para controlar a las masas crear el miedo a la disidencia que aceptarla ¿no?
6 Agosto 2009 a las 9:13 pm
Estimada Al Arquam, bienvenida a mi blog.
Me parece que, como muchos conversos, confundes el Islam con el Corán, que es tanto como confundir a Jesús con el cristianismo. No es tan fácil separar una cosa de la otra.
El Islam considero que es, sobre todo, una tradición. Todas las religiones son, por encima de todo, un rito. Y los mejores guardianes de la tradición deben de ser los saudíes, que viven donde vivió el Profeta y que conservan muchas de las tradiciones que él respetó. Me temo que ése es el componente fundamental del islam y la raíz de la intolerancia. ¿Puedes indicarme un lugar en el que se aplique total o parcialmente la sharia y el resultado no sea el atropello de los derechos humanos?
Sería muy deseable otro tipo de interpretación del Corán, pero me temo que es querer forzar las cosas para salvar la cara a un texto que nació en una época brutal y que, simplemente, no sirve para la nuestra.
Por cierto ¿Qué ha pasado com islamenlinea.com?