Atención a las últimas palabras del Papa a los jóvenes en Lourdes el pasado 13 de septiembre. Llamó a la juventud a “rechazar los ídolos modernos del dinero, el poder, del tener e incluso del saber, para volver a la relación con dios y buscar la verdera felicidad”. Se ve que estaba en baja forma, porque lo de llamar “ídolos modernos” al dinero y al poder es un lugar común con el que ya aburrían a nuestras abuelas los dependientes de ultramarinos antes de la guerra (pero de la guerra de Cuba). Le recomiendo al papa que se mire la letra de los Carmina Burana y verá que su adagio es, por los menos del siglo XIV. En fin, ya sabemos que el dinero y el poder nunca han interesado a la iglesia y es lógico que el santo padre los rechace, pero cuando compara el deseo de saber con el deseo de acumular dinero, el Papa está demostrando que abomina de la civilización occidental (incluso de la civilización a secas), que considera el saber como la más alta aspiración de la mente humana, y pone en evidencia que desea para nosotros la felicidad beatífica de los analfabetos.
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Beatus ille
16 Septiembre 2008Católicos como Dios manda
2 Marzo 2008Uno empieza a echar de menos aquellos tiempos en los que los católicos se sabían el credo y eran capaces de explicarte en qué creían y en qué no. Los creyentes concían el dogma y eran incluso capaces de identificar una proposición herética.
Ahora los creyentes son escurridizos, creen en algo, pero ni ellos mismos saben bien qué es. Sólo saben que es algo bueno y poderoso, que explica todo lo que no tiene explicación, que hará justicia y, sobre todo, que les dará una vida después de la muerte (que es lo más importante con diferencia). Ya no hay herejía que valga, creer en Dios es compatible con creer en el horóscopo, la reencarnación, los gnomos o lo que esté de moda.
Cualquier adscripción a una iglesia concreta es más una cuestión de relaciones sociales y costumbre…Se es católico porque se conoce al párroco, que es una buena persona, porque así te casa por la iglesia, que es más vistoso… Ser de otra religión no mola porque sus creyentes son minoritarios y llamas demasiado la atención. Además suelen ser más estrictos en el cumplimiento de los preceptos, estudian la biblia, que tiene un cerro de páginas con la letra muy pequeña. En resumen, consume mucho tiempo y acabas como esos paletos tarados del medio oeste de los EEUU.
El catolicismo nominal tiene muchas ventajas, pero hay un personaje, el papa, que desconcierta un poco a los católicos nominales: Quiere recuperar la misa en latín, habla del infierno, que es una cosa que no está nada de moda. Dentro de poco quizá le de por al apocalipsis y empezará a golpearse el pecho con una piedra. La verdad es que es un poco antiguo y la mayoría de los denominados creyentes no le acaban de seguir el razonamiento.
Pero yo creo que el Papa sabe lo que hace. Su estrategia de márqueting es la correcta. Se nota que es una persona de amplios conocimentos y está bien asesorado. Ha comprobado que las religiones que triunfan son las que conservan el rito. El rito es un tesoro cultural con efectos taumatúrgicos. Y si es en una lengua antigua e incomprensible, mucho mejor. Es magia de la buena.
El rito es el producto estrella de la casa y los curas de barrio lo estaban echando a perder con sus misas guitarreras. Los que no aprecian el rito no sirven; son malos creyentes, muy costosos de fidelizar y se acabarán yendo.
¡Peligro! Jabalíes en la viña
24 Enero 2008Así nos llama el papa: jabalíes en la viña. Eso es lo que ha dicho que somos los ateos, librepensadores y demás morralla laica.
Mientras va a por la escopeta repasemos la metáfora o, mejor dicho, la parábola. Es un buen ejemplo de esa capacidad asombrosa que tiene el cristianismo para apropiarse de todo. Somos jabalíes en su viña, la viña del Señor. Por lo visto, el vergel es la civilización occidental y él la considera de su propiedad porque sin la contribución del crisitianismo esa tal civilización de la que ahora gozamos no existiría.
Por supuesto hay otro componente que también ha contribuido a abonar el huerto: la cultura grecolatina, el logos, el derecho romano… un componente nada desdeñable por cierto. Es difícil imaginar qué hubiera sido de la cultura grecoromana sin el cristianismo. No hay niguna sociedad romanizada que haya evolucionado sin influencia cristiana. Sin embargo sí hay ejemplos de lo contrario: Etiopía es una nación profundamente cristiana; el producto de siglos de monarcas cristianos, pero tan tiránicos como cualquier reyezuelo animista de los contornos. Ortodoxos, coptos, siro-malabares, siro-malankares, armenios. .. todos ellos han recibido la impronta civilizadora del cristianismo pero no parece que les haya aproximado mucho a las sociedades democráticas occidentales. Creo que es una buena manera de valorar verdaderamente la contribución del cristianismo a nuestra sociedad.
Así que, santo padre…déjenos hozar en la viña a nuestro antojo porque es, por lo menos, tan nuestra como suya.
