¿Estudias o trasciendes?

Después del lapsus vacacional volvemos a la carga. Comentaremos un post, no demasiado reciente pero intersante, de Massimo Pigliucci en el que afirma que, si quieres ligar, no te definas como ateo. La opción que triunfa en las páginas dedicadas a la búqueda de pareja es “espiritual, pero no religioso”.

Parece que, en la mayoría de los casos, “espiritual” quiere decir simplemente que se trata de una persona amable y bienintencionada que es capaz de ocupar su mente con algo más que trivialidades. Que tiene “vida interior”, se decía antes. O, en su versión más avanzada, es una persona que puede controlar sus emociones y sus bajos instintos, y actuar como un “jedai”. Sin embargo, también cabe en la definición el enajenado que oye voces celestiales. “Espiritual pero no religioso” puede ser el sectario que aún no ha encontrado su secta.

Massimo se pregunta por qué ese conjunto mal definido de creencias más basadas en el cine y en los libros de autoayuda que en el dogma religioso tiene tanto prestigio a la hora de buscar pareja.

Parece que el “espiritual” es apreciado no porque crea en los espíritus y los duendes, sino porque se supone que se ocupa de lo trascendente y dedica sus esfuerzos en la vida a cosas espirituales, en contraposición a cosas materiales. A mí, como a Massimo, me resulta decepcionante que ese dualismo trasnochado entre lo material y lo espiritual siga siendo tan popular a estas alturas.

El problema es que el estigma del ateo persigue a los que manifestamos abiertamente no creer en nada sobrenatural. Si te defines así, inmediatamente muchas personas te etiquetan como “inmoral, materialista y egocéntrico”. Les tranquiliza que una persona desconocida tenga creencias espirituales. Al menos cree en “algo” superior. Así es más probable que el/la espiritual tenga miedo de que sus actos injustos sean castigados, o le acarreen un mal karma. Por tanto, tendrá más cuidado de no cometer ninguna de esas injusticias con nosotros. Por el contrario, el ateo se nos tirará a la yugular porque nada lo detiene. Es un razonamiento ingenuo y simplón, pero funciona.

Así que, como solución, se proponen una serie de alternativas que permitan a un ateo definirse de forma interesante sin asustar y sin perder la dignidad: Humanista, librepensador, con vida interior… Está difícil. Se admiten propuestas.

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Una respuesta to “¿Estudias o trasciendes?”

  1. jotarp Says:

    Ya se ha intentado, pero tiene mala traducción:
    http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Brights
    ¿Brillante?

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