Los designios de Dios son bastante inescrutables

Terremoto de l’Aquila. Un caso de responsabilidad compartida entre Dios y los geólogos
Antes los rayos freían a los que estaban en pecado mortal. Cuando digo antes no me refiero al siglo XVI, sino a los años setenta. Los que nos daban la catequesis nos explicaban que las descargas eléctricas tenían una predilección demostrada por los que no se habían confesado de pecados graves. Ahora creo que eso no se explica así en las clases de religión. Hoy en día, Dios es amor y buen rollito.
Pero eso es un cambio de imágen bastante reciente. No hay más que leer la Biblia y ver como Dios castiga a David por sus escarceos adúlteros matando al hijo fruto de la unión pecaminosa. Ese tipo de justicia, incomprensible para la sensiblidad actual, se denomina “providencia divina”. Leibnitz hubiera dicho que era lo mejor que podía pasar y que cualquier otra opción (humana) hubiera resutado peor. La decisión divina nos resulta incomprensible o manifiestamente injusta porque nos falta información, sólo una mente con el concimiento absoluto puede tomar la decisión más justa y misericordiosa (si es que ambos términos no son contradictorios). Por eso los intentos humanos de hacer justicia suelen acabar mal tan a menudo. No bastan las buenas intenciones, hace falta la omnisciencia divina.
Lo de las personas que mueren tras días de agonía entre los escombros de un terremoto sigo sin entenderlo, pero admitamos que haya alguna buena razón para que tenga que ser así. Solo es que nos falta información y lo demás es fe. La fe empieza donde acaba la razón. La fe está en retirada porque la ciencia hace razonables o sujetos a la razón fenómenos que antes no tenían otra explicación que la mano divina. Cuando el terremoto mata a miles de personas, hasta los creyentes más creyentes se acuerdan de la tectónica de placas. El cataclismo empieza a ser racionalizable. Hay cosas que se podrían haber hecho para prevenir la catástrofe: No vivir en zona sísmica; construir edificios resistentes; preparar a la población. Puede, incluso, enviarse a prisión a los geólogos. Mira por donde, gracias a la ciencia, las víctimas de un terremoto empiezan a ser más culpa nuestra que de Dios.

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2 comentarios to “Los designios de Dios son bastante inescrutables”

  1. cesar sampaio Says:

    no mames que pendejadas son estas ateo de mierda escrbes puras babosadas un buu a tu pagina saludame a tus hermanas ahi la vemos

  2. srcincuenton Says:

    Dificilmente podríamos ser culpables de algo que escapa a nuestra voluntad, planificación y deseo … ¡los dioses son “culpables” no solo porque se suponen que poseen sabiduría infinita sino también porque ellos -a diferencia de los pobres mortales como nosotros- también son omnipotentes.

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