Archive for the ‘Contra el Islam’ Category

Jesus and Mo

6 febrero 2012

Hablábamos de blasfemia en el último post y este chiste de Jesus and Mo es de lo más blasfemo. Reúne en un solo acto impío una caricatura de Mahoma y una parodia del Corán.

Para los musulmanes, Mahoma sólo era un hombre, pero el Corán es hijo de Dios, el equivalente a Jesús para el cristianismo. El regalo de Dios a los hombres en forma de obra literaria, aunque un poco cansina. Creo que éste puede considerarse un buen resumen de un libro bastante indigesto.

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¡Ofendeos!

28 enero 2012

Una imagen con la que nadie se ofendió

El asunto de la censura de las caricaturas de Jesus and Mo me inspira este artículo, porque, aunque la cosa haya acabado satisfactoriamente, no será la última vez que la polémica nos lleve a preguntarnos un par de cosas. ¿En qué consiste el derecho a no ser ofendido? Como siempre, hay que definir los términos ¿qué es una ofensa?

Porque lo cierto es que a mí hay chistes que me escandalizan y supongo que a vosotros os pasa lo mismo. Los del concurso iraní de chistes sobre el Holocausto, por ejemplo. No me parece inapropiado que comparen el exterminio de judíos con la persecución de los palestinos o que llamen nazis a las autoridades israelíes, pero sí que sugieran o directamente afirmen que el Holocausto no existió. Pero es diferente, lo que nos escandaliza es que se justifique un crimen y se acuse a las víctimas de farsantes. No depende de las creencias de cada cual. Incluso los autores de las caricaturas que digo estarían de acuerdo en que no es ético acusar a una víctima de inventar su desgracia.

Buscando brevemente en la página de mi admirado Montt he encontrado chistes ofensivos o que no tratan con respecto valores que muchos consideran, si no sagrados, por lo menos fundamentales en la vida. Por ejemplo, en esta se ríe del arte conceptual y en esta del budismo zen. Y ¿qué pasa si has dedicado toda tu vida a cultivar alguna de estas dos cosas? ¿Tus sentimientos ofendidos pueden justificar que impongas la censura si tienes poder suficiente? Pero Montt también se ríe del amor (mucho), de la amistad y hasta del tráfico de órganos. Se ve que nadie considera eso lo suficientemente sagrado.

De todo lo anterior se concluye que, difamación de víctimas aparte, el problema no es que alguien se ría públicamente de cosas que apreciamos o respetamos. Eso va a pasar siempre. El problema son las cosas llamadas sagradas o venerables. ¿Cómo llega algo a ser sagrado?

El creyente siente reverencia, sumisión y temor por el protagonista de su sistema de creencias, que suele ser Dios, y  por todo lo que puede relacionarse directamente (o no tan directamente) con él. Esta reverencia forma parte de un acuerdo del creyente con un ser sobrenatural y poderoso que exige que se le rinda pleitesía por encima de cualquier otra cosa. De este acuerdo el creyente obtiene cierta sensación de protección, de pertenencia a un grup, un sentido a su existencia, pero, sobre todo, inmortalidad. Estarán de acuerdo que, ante esta última contrapartida, el trato parece razonable.

Muchos creyentes no estarán de acuerdo con este enfoque porque su sentimiento de veneración está muy interiorizado y les parecerá que está feo calcular lo que se da y lo que se pierde en un trato con la divinidad, pero Mahoma lo hace constantemente en el Corán. Tampoco los jesuitas tenían reparos y San Ignacio hablaba de “mirar por nuestro negocio” refiriéndose a la salvación de nuestra alma. La idea de llamar contrato a  la alianza de Dios con los hombres la he sacado de él.

El contrato del creyente con la divinidad no es únicamente personal, necesita imponerse a toda la sociedad. El creyente que reverencia a Dios o a Alá cree firmemente que su contrato es superior al contrato social e incluso obliga a todas las criaturas. Los pájaros cumplen el trato cantando y los peces saltando, pero de los hombres Dios espera algo más. Javhé esperaba veneración por parte del pueblo de Israel y, cuando no la obtenía se enfadaba mucho. El creyente nos considera a todos miembros de su parte contratante.

La blasfemia provoca en el creyente irritación y angustia porque supone un incumplimiento del contrato entre la sociedad y la divinidad. Pretenden que todos cumplamos un contrato cuyas condiciones son inaceptables. Muchos opinamos que una de las partes ni siquiera existe. Esta parte divina (en adelante Dios) recompensará a los que le adoren de la manera que crea conveniente, en este mundo o en otro que sospechamos que tampoco existe. Dios se considera autorizado a hacer lo que quiera y puede rescindir o modificar el contrato si le disgusta la conducta de alguien. Por si fuera poco, los intereses e intenciones de la parte divina no son manifiestos sino que son interpretados por unos expertos en textos sagrados según tradiciones contradictorias entre sí.

Iba a hacer un chiste sobre contratos draconianos y tiempos de crisis, pero no es gracioso.

Prepucios antisemitas

12 julio 2011

La Asociación Médica Holandesa se plantea muy seriamente pedir que se ilegalice la circuncisión. Por supuesto, han sido inmediatamente acusados de islamofobia y antisemitismo.

La circuncisión es una intervención indicada en muy pocas circunstancias, rechazable porque constituye una amputación irreversible de una zona extremadamente sensible, y que insensibiliza el pene favoreciendo una sexualidad ramplona y brutalizada. Como si el sexo consistiera simplemente en un anodino metesaca para lo cual lo mejor es que el glande esté queratinizado y convertido en trozo de cuero curtido (total… aquí la sensibilidad sobra). La sensibilidad lleva al placer y los placeres son a menudo cosas demoniacas. Un pene cinrcuncidado y bien correoso ayudará a hacer más doloroso el coito para la mujer, que es de lo que se trata. Parirás hijos con dolor y, además, los concebirás sin placer.

Del discurso religioso y de su velada misoginia ya sabemos lo suficiente. Pero es que, su influencia en la sociedad ha contribuido a popularizar esta mala práctica en los EEUU y los médicos, los religiosos y los circuncidados acuden a la ciencia para justificarse. Sobre este uso capcioso de la información científica hablamos en este otro blog en el que tratamos estos temas.

La complicaciones son frecuentes y pueden ser muy graves. Hasta un tercio de los niños circuncidados en la ceremonia musulmana sufren complicaciones. En la circuncisión judía el pene del recién nacido no está acabado de formar, con lo que la cicatriz, al llegar la pubertad, puede quedar muy retrasada. La estenosis uretral es una complicación frecuente después de las mutilaciones religiosas. Suele requerir más intervenciones dolorosas o cirugía. Además, en estas ceremonias, las condiciones higiénicas no son las adecuadas, puede que no haya entre los presentes nadie capaz de solucionar una emergencia médica y no se hace un seguimiento adecuado de la evolución de la cicatriz.

Afortunadamente, entre los religiosos judíos la opinión no es tan unánime como parece. Hay rabinos que son contrarios a esta práctica. Me alegro por  sus hijos.

Hoy me apetece un sacrificio humano…

21 abril 2011

Ya hemos hablado aquí alguna vez del sacrificio de Isaac, uno de los episodios más siniestros de la Biblia. Afortunadamente, hay gente que sabe encontrarle el lado divertido, como los humoristas británicos Mitchell y Webb. Lo que me resulta más gracioso es que cuando Dios se aparece, hace esa pregunta tan británica de “¿no interrumpo, verdad?”.

El tema también ha sido parodiado por Woody Allen, en un relato breve en el que la mujer de Abraham le pregunta:”¿Pero cómo sabes que era Dios el que te hablaba? ¿Y si era ese amigote tuyo que tanto le gusta gastar bromas pesadas?”

Los que, por el contrario, se lo toman más en serio son los musulmanes. La festividad del Id al-adha, o fiesta del sacrificio, en la que deben sacrificar un cordero (a veces no tienen otro lugar  para hacerlo que el salón del apartamento), les recuerda anualmente a los creyentes que la obediencia a Dios está por encima del amor y de la moral. El buen musulmán debe ejecutar cualquier mandato divino, por atroz que pueda parecer.

También el sacrificio de Jesús ha servido como justificación de cualquier sufrimiento e injusticia. Recuerdo al cura de “Requiem por un campesino español” excusándose ante el protagonista por no hacer nada para impedir que le asesinen, con el argumento de que Jesús murió también en la Cruz, siendo más inocente que él.

El texto y su contexto

25 marzo 2011

Es un lugar común de los occidentales seducidos por el Corán atribuir las frases más intolerantes del libro al ambiente bélico en el que fueron escritas. Si en el capítulo dedicado al reparto del botín (tema edificante donde los haya), en el verso 12 se lee: Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: «Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles el cuello, pegadles en todos los dedos!», según estos pre-conversos al Islam, se trata de una execración que debe ponerse en su contexto. Había una guerra religiosa y los seguidores de Mahoma eran los más débiles, sólo una fuerte exhortación contra los enemigos podía darles la victoria.

Debe señalarse una contradicción evidente en este tipo de argumentos. O bien el libro es circunstancial, narrativo, y limitado a un contexto histórico o bien (como sostienen los creyentes) es un mensaje universal y para todos los tiempos. Un mensaje o un mandato, o es circunstancial o es universal. Quiere decir que hay que hacer eso EN ESAS CIRCUNSTANCIAS o, por contrario que hay que hacerlo SIEMPRE.

Los religiosos resuelven la contradicción decidiendo por su cuenta cuando se trata se trata de un mensaje del primer tipo o del segundo, decisión que depende de sus simpatías personales o de sus intenciones en ese momento. El fanático bíblico también hace su lectura sesgada: La intolerancia hacia la homosexualidad es un mensaje universal, está en la Biblia y punto. Sin embargo, la tolerancia de la Biblia hacia la esclavitud es algo circunstancial que está en desuso y así debe permanecer. ¿No podríamos hacer que la homofobia bíblica también pasase a ser uno de esos mandatos en desuso, como lapidar a los adúlteros?

Un ejemplo de este tipo de lectura sesgada hacia lo benevolente es la de Lesley Hazelton, una  periodista que habla del Corán a un público culto occidental. Para ella, los mensajes intolerantes son circunstanciales y no debemos hacerles caso. Los mensajes que exaltan la humildad, la paz, y el respeto a los demás son universales. Así lo ha decidido ella. Sin embargo, nos consta que otros lectores hacen lecturas diferentes.

El novelista portugués Jose Rodrigues dos Santos, saca otras conclusiones de la lectura: “Durante la investigación, me di cuenta de que la hipótesis más probable es que el verdadero islam es de los fundamentalistas. Seguir al pie de la letra la vida de Mahoma y el Corán lleva a la violencia”.

Sí, ya sé que este señor sólo es un novelista, pero sus conclusiones respecto a los textos sagrados del Islam son tan válidas como las de la señora Lesley. No existe un lectura correcta del Corán, como no existe un lectura correcta de ningún libro. Hay tantas lecturas como lectores y el mismo lector verá cosas diferentes en el mismo libro según sea el estado de ánimo con el que se acerque a él. Pero hojeando el Corán podemos encontrar con facilidad una voz agresiva, la de un líder militar que quiere vencer a los que no le creen, hacerlos esclavos o someterlos como ciudadanos de segunda. Así que me parece irresponsablemente ingenuo a estas alturas repetir el mantra de que “los fundamentalistas son unos ignorantes que no conocen el Corán… con más formación religiosa evitaremos el fundamentalismo”. Falso, los fundamentalistas conocen a la perfección el texto, lo recitan de memoria y son capaces de sostener un debate con cualquier experto y apabullarlo a base de citas. ¿La suya es verdaderamente la lectura correcta? Pues tan correcta o tan incorrecta como cualquier otra.

Por esa razón su predicamento en sociedades como la magrebí es potencialmente destructivo, porque son sociedades empobrecidas y arrojadas a la periferia de la civilización por causas principalmente económicas. La religión contribuyó al adormecimiento del mundo islámico a partir del Renacimiento, acabó con el pensamiento y con la economía a la vez que cegó a los creyentes con la venda de la soberbia. Cuando un magrebí reflexiona sobre el precario estado de su sociedad, pocas veces piensa en el nefasto papel de la religión. Es frecuente que te hable de sus tiempos de gloria, cuando tenían científicos y matemáticos importantes, y que de ahí pase directamente al imperialismo europeo del XIX y a la conspiración judeo-norteamericano-israelí, que es la culpable de todos sus males. Ni rastro de autocrítica, el culpable es el infiel.

Moraleja: Sería deseable mantener esos libros alejados de los intolerantes, de los resentidos, de los soberbios, de los incultos, de los estúpidos y de los niños.

Cuerpos conflictivos

9 enero 2011

De cerdos y cerdadas

30 diciembre 2010

La Pourcailhade, o Festival del cerdo, se celebra cada agosto en Trie-sur-Baïse, en el sudoeste de Francia, desde 1975, organizada por La Confrérie du Cochon. En el festival hay carreras de cerdos, concursos de comer y cosas así. La competición más popular es “Le Championnat de France du Cri de Cochon” en el que los concursantes imitan los berridos de los cerdos de diferentes edades. La foto de arriba es de uno de los participantes en el festival y, por circunstancias rocambolescas, acabó en el dossier que los imanes daneses Akkari y Laban, llevaron a la conferencia de El Cairo en 2005 en el que denunciaban la persecución que sufre el venerable nombre de Mahoma en Europa. Para que la foto resultase más provocadora, alguien escribió en árabe debajo:”esta es la verdadera imagen del Profeta Mahoma”. En El Cairo la imagen se mezcló con las de las caricaturas de Mahoma publicadas por el diario danés Jyllands-Posten.

El dossier Akkari-Laban, cuyo contenido completo puede consultarse aquí, falsea el contenido de lo publicado por el periódico introduciendo otras imágenes que nunca fueron publicadas por el diario y que habían sido enviadas a los imanes por algún islamófobo anónimo. Las doce caricaturas originales  pueden verse aquí tal como salieron en el periódico. Podemos darle la enhorabuena a la Wikipedia.

Meter en un informe las imágenes que un gamberro puede haber dejado en tu buzón y llevarlas a la Conferencia Islámica como ejemplo de persecución religiosa es un claro ejemplo de victimismo interesado en el mejor de los casos y evidencia el deseo de hacer crecer el conflicto artificialmente. Los imanes autores del informe se ve que querían asegurarse de que la armaban bien gorda y debieron pensar que las caricaturas del periódico no eran lo suficientemente irritantes para el fanático medio. A partir de aquí se desató la campaña de boicot a los productos daneses y las protestas violentas que todos recordamos y que costaron más de cien muertos.

Los imanes europeos pretendían que Dinamarca y quizá otros países de la UE implantasen algo parecido a un censura religiosa en los medios o, en su defecto, obtener otras contrapartidas y protagonismo político.  A juzgar por las informaciones de la embajada de los USA en Damasco (wikileaks) el gobierno Sirio alentó los disturbios para luego presentarse como el garante del orden  y demostrar que pasaría si el régimen se democratizase y se dejase a los islamistas a sus anchas.

En resumen, tanto los imanes como los políticos musulmanes tienen a su disposición una enorme masa de fanáticos a los que provocar según convenga. Son un arma potente, aunque algo difíciles de manejar. Cuando se empiezan a pasar hay que reprimirles a tiros pero, en cualquier caso su destino estaba escrito. Son de carne de cañón para que los líderes religiosos consigan un protagonismo que no se merecen y para que algunos gobiernos tiránicos queden como defensores de la civilización.

Propuestas espirituales

19 septiembre 2010

He aquí algunas consecuencias de dar un sentido profundo a la existencia y otorgarle a esa actitud un “papel social”. Traduciendo: las consecuencias de otorgar poder a los religiosos. He aquí un par de propuestas para dar un sentido a tu existencia en estos tiempos de tanto relativismo moral.

¡LAPIDEMOS A ESA ADÚLTERA!

La dimensión social del hecho religioso supone, para algunos, matar a una mujer de la forma más cruel y bárbara. La lapidación es una forma de matar por “mano común”, que tenía como objetivo evitar que la venganza del espíritu del condenado se ensañase en uno solo de sus asesinos.  Todo muy espiritual.

Algunos conversos de origen occidental te dirán que ese no es el verdadero islam. Yo no estaría tan seguro.

DEJA A TUS NIÑOS EN MANOS DE UN SACERDOTE

Respetar el derecho de los padres a que sus hijos sean adoctrinados por religiosos también tiene consecuencias. Significa ponerlos en manos de una institución con instrucciones estrictas para ocultar y encubrir a los pederastas que hay en su seno.

La semana pasada salió a la calle un libro denunciando esta actitud deliberadamente encubridora de la Iglesia Católica. No cabe hablar de casos o actitudes individuales. Se trata de una organización jerárquica que ha planeado y adoptado procedimientos para ocultar la pederastia y permitir que los culpables eludan la justicia. Esos procedimientos incluyen amenazas, sobornos, destrucción de pruebas, descalificación de las víctimas, chantaje social y emocional y todo lo que se le pueda ocurrir al abogado más sucio y marrullero.

No es un nuevo libro de denuncias y testimonios, el autor es el magistrado Geoffrey Robertson QC, jurista miembro del Consejo de Justicia Interna de la Naciones Unidas. Fue presidente del Tribunal Internacional para Sierra Leona.

Al Papa le da mucha pena que pase todo esto, pero no parece que vaya a poner sus archivos a disposición de la policía.

La maldición del mendigo

16 julio 2010

Ulises, disfrazado de mendigo, se presenta ante Penélope

Los cristianos se consideran con derechos de autor sobre la invención del matrimonio, de manera que pretenden poder decidir si una unión debe llamarse matrimonio o no. Se muestran dispuestos a compartir la autoría con judíos, musulmanes y otras religiones, pero no con la sociedad laica. A mí no me sorprende, porque discutiendo con ellos he comprobado que, incluso, se consideran los inventores de la bondad. Piensan que la caridad y el amor al prójimo no existían en el mundo hasta que no la proclamó Jesucristo o el profeta correspondiente.

Gracias al advenimiento de la bondad a las sociedades paganas aparecieron los mendigos (¡flop!). ¿Es que hasta entonces no existían? …pues resulta que sí existían ¡Misterio enorme! ¿De qué vivían, si la gente no conocía la caridad?

La ayuda al desvalido era una obligación moral para el héroe clásico. Muchas veces tenía premio. Así sucede en la historia de Filemón y Baucis, favorecidos por Zeus por haberle dado acogida. El héroe debe ayudar al desvalido porque en eso consiste la justicia.

(habla la diosa Hera)...ya antes Jasón también me era muy querido, desde que, junto a las corrientes del Anauro bastante crecido, cuando yo probaba la justicia de los hombres, vino a mi encuentro… Se compadeció de mí, que tenía la apariencia de una anciana, y levantándome sobre sus hombros él mismo me llevó al otro lado a través del agua impetuosa. Apolonio. Argonáuticas

La mendicidad como institución es muy antigua y cuenta con miembros tan excelsos como Diógenes de Sínope o el mismísimo Ulises. El cristianismo y el islam solamente supusieron su afianzamiento como actividad económica reglamentada. La limosna obligatoria del islam o casi obligatoria del cristianismo fortaleció al gremio de los pedigüeños, que llegó a las más altas cotas de profesionalidad con la contrareforma. Los protestantes decidieron que si Dios les había maldecido con la miseria, por algo sería, mientras que los católicos los incluyeron entre las obras necesarias para salvarse. Así, en el Siglo de Oro asistimos a una detalladísima especialización de los mendigos, con sus fraudes correspondientes, que aparece en la novela picaresca.

La limosna tiene poco que ver con el amor al prójimo. El dolor anímico que puede transmitirnos una persona desvalida no es amor. Se llama empatía y sólo una aproximación muy grosera puede confundirlo con el amor. Esta es una banalización del amor típica del cristianismo. Si vemos como alguien se corta con un cuchillo podemos sentir el dolor en nuestras carnes y seguramente acudiremos en su ayuda, pero yo no llamaría a eso amor. De la misma manera, los que dan limosna tampoco lo hacen por amor. Propongo tres motivaciones:

-Por empatía con quien se ve desvalido o desesperado.

-Para ser recompensados y recibir ayuda sobrenatural más adelante.

-Por miedo a la maldición del mendigo, algo que existe en todas las culturas. Según los principios de la magia contagiosa que describió Frazer, el padre del evolucionismo antropológico, el mendigo es peligroso: Puede contaminarnos y traspasarnos su desgracia… Lagarto, lagarto.

20 de mayo, día internacional de dibujar a Mahoma

19 mayo 2010