Posts Tagged ‘terremoto’

Hurgando en la llaga

27 enero 2010

Ya sé que el tema es doloroso, pero no he podido evitar la tentación de reproducir esta genial viñeta de la Pulga Snob, que apunta a una posible explicación del terremoto: afán de notoriedad del Creador. Por cierto, que es un blog sin desperdicio.

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Munilla tiene razón

25 enero 2010

Parece inevitable comentar las palabras de uno de los primates de la Iglesia, el obispo de San Sebastián. Y, naturalmente, tenemos que reconocer que tiene razón. Siguiendo la lógica de estos enfermos de eternidad es cierto que las desgracias terrenales no son nada comparado con la condenación eterna. Nada puede haber más importante que la salud de las almas. La pobreza espiritual es la más terrible de las pobrezas porque no es más que la antesala de nuestra condenación ETERNA. Perder a tu familia y no tener que comer son problemas triviales en comparación con eso. Después de todo, un terremoto no es nada más que una pequeña simplificación del destino de muchas personas, que habrán ido a parar al cielo, al infierno, al purgatorio o donde Dios disponga sólo un poquito antes de lo que pensaban (nada, décimas de segundo en términos de eternidad). Habrá sufrimiento, pero sólo sufrimiento terrenal, efímero. Minucias. Supongo que Dios organiza terremotos de vez en cuando para recordarnos eso y para que, los que podemos, hagamos donaciones a las ONGs. O también puede que sea Su modo particular de erradicar la pobreza.

El terremoto de Lisboa de 1755 despertó profundas dudas de Fe entre las personas con sensibilidad. A otros les reafirmó en su fanatismo. “Castigo a los papistas”, debió pensar más de un protestante recordando los Autos da Fe en los que ardían sus correligionarios.

El de Haití, ¿será un castigo al vudú? Suena tan repugnante que los creyentes de ahora, más informados sobre Geología, acuden a la explicación mecanicista; es un movimiento de las placas tectónicas, tiene causas naturales. Un ateo como yo tiene que recordarles: ¿acaso se mueve una hoja de árbol sin que sea Su voluntad?

Yo no tengo a ningún dios que sentar en el banquillo, pero me sorprende que los creyentes no protesten por los métodos tremebundos del Todopoderoso este. Sería un hermoso acto de rebeldía, pero ninguno quiere poner en peligro su plaza en la eternidad.